He engordado…

Hoy me he puesto un vaquero, un jeans y apenas me cerraba. Después de la pandemia he engordado, lo sé, pero aun así, el momento de ponerme una prenda y que me quede pequeña es difícil….
.
Esto en otro momento de mi vida hubiera sido un ticket directo a hacer una nueva dieta, una puerta abierta a la ansiedad, a la desesperación….
.
Ahora no es algo agradable, para nada, sigo viviéndolo como algo negativo, en vez de simplemente ser algo neutro. Pero ahora tengo las herramientas, el conocimiento y estoy rodeada de la gente adecuada, para gestionar el miedo a engordar.
.
No paro de decirme que he engordado porque estoy en el camino de la recuperación, que no puedo controlar mi peso, que las dietas no funcionan. Lo sé porque lo he estudiado, porque lo he vivido…
.
Me he tenido que decir 10.000 veces que no he hecho nada mal, que engordar no es algo de lo que tenga que echarme la culpa. No es un fracaso personal, no es algo que ha salido mal porque “me he dejado ir”.
.
Me recuerdo constantemente que engordar no me hace peor persona, que no tengo menos valor por pesar más o no poder ponerme ese pantalón.
Me miro y me digo en alto que soy la misma que antes, con un cuerpo más grande, que no he perdido parte de mí por el camino, que sigo siendo la misma y que tal vez, sea hasta más completa ahora, porque ahora soy más libre, soy más sabia, soy más consciente de mi misma, de lo que quiero y de lo que valgo…
.
Yo no quiero engordar. Nadie quiere engordar en una sociedad que penaliza tanto a las personas con cuerpos grandes, eso es normal, y hay que entenderlo.
Pero por encima de todo, yo no quiero dejar de ser libre y sentirme en paz.
No quiero volver a hacer otra dieta, sentir hambre, ser hipervigilante de mi cuerpo, de mi peso. Dejar que mi valía se reduzca a los kilos que pierdo. A dar explicaciones de porque no puedo salir a cenar, o porque no puedo comer ciertos alimentos, a ver como vuelven los atracones, y ver como vuelvo a recuperar el peso perdido.
.
Yo he engordado porque este es el camino de MI recuperación y yo decido como quiero vivir mi vida a partir de aquí.
Así que he guardado los pantalones (no me siento lista para donarlos, porque eso supone otro duelo que no he hecho todavía) y mañana iré a buscar un pantalón de mi talla, que me haga sentir cómoda y me haga sentir bien, que es como quiero moverme por el mundo con mi cuerpo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *